martes, 18 de septiembre de 2012

Propuestas, no protestas

Es necesaria una filosofía del sentido común

Primum vivere deinde philosophari, se suele decir. Es una sentencia que me lleva a una reflexión: la buena filosofía es, también, aquella que enseña a centrar la atención en aquello del primum vivere. Muchas otras 'filosofías', y ahora esto se observa fácilmente, se agotan en su propio enfado, y de tanto protestar se quedan en no hacer nada. Propuestas, que no protestas es lo que respondo frente a tal postura. Me parece más sensato. Al final la buena filosofía es también un buen hacer, y sé que al afirmar esto no estoy descubriendo América, pero hay verdades de bulto que conviene recordar.

He aquí un ejemplo tan real como aleccionador. Resulta que en las ya pasadas concentraciones del famoso 15M de Madrid observé que durante días había allí muchachos 'estudiantes' que se esforzaban por protestar contra todo y contra todos teniendo, sin embargo, varias asignaturas suspensas y pendientes. ¿No deberían estar estudiando para aportar algo positivo al país? Vamos, digo yo. Esa es la filosofía del primum vivere a la que me refiero.

La mejor filosofía es tener una tal que conduzca al bien obrar y al trabajo con sentido común. Primum vivere para no caer en el utilitarismo ni en el activismo estéril. Despacito y buena letra.