lunes, 19 de diciembre de 2011

Beato Cándido Castán

El pasado sábado 17 de diciembre, en la catedral Nuestra Señora de la Almudena y en una celebración presidida por al cardenal Angelo Amato SDB, ha sido beatificado el padre de familia y vecino de la localidad madrileña de Pozuelo de Alarcón don Cándido Castán San José, quien ha sido elevado a los altares junto con otros veintidós Misioneros Oblatos de María Inmaculada. Todos ellos llegaron al culmen del martirio por la fe católica.

Vecino de Pozuelo de Alarcón

Cándido Castán residía, junto a su familia, en Pozuelo de Alarcón y era empleado de la Compañía de los Ferrocarriles del Norte de España. Persona de grandes convicciones católicas y muy comprometido en la vida religiosa de aquella población madrileña, fue sacado a la fuerza de su domicilio el 23 de julio de 1936. Un solo día después fue asesinado por odio a la fe junto a un grupo de siete jóvenes misioneros Oblatos de María Inmaculada (O.M.I.).

Beato Cándido Castán
Palabras de Benedicto XVI

El Santo Padre, en las palabras posteriores al rezo del Angelus del día de ayer, domingo 18 diciembre de 2011, recordaba a los recién beatificados:
«Saludo con afecto a los peregrinos de lengua española. La liturgia de este último domingo de adviento, cuando faltan ya pocos días para la Navidad, nos invita a dirigir nuestros ojos a la Virgen María. Que Ella nos ayude a intensificar nuestra preparación espiritual, para disponer nuestro corazón al nacimiento del Hijo de Dios. Con estos sentimientos, deseo también recordar a los misioneros Oblatos de María Inmaculada que, junto con el laico Cándido Castán, fueron beatificados ayer en Madrid. Que el testimonio de fe y caridad que dieron en su martirio nos sirva de estímulo y ejemplo para dedicar nuestra vida al servicio de Dios y de los hermanos. Feliz domingo».
Los que residimos en este municipio madrileño y compartimos la fe católica nos alegramos por el acontecimiento y nos encomendamos a la protección de los nuevos beatos. Por cierto, ya el municipio de Pozuelo de Alarcón tenía una calle dedicada a don Cándido Castán.

Imagen de los veintidós mártires Oblatos
junto con Cándido Castán