jueves, 30 de septiembre de 2010

El porno también evangeliza: una anécdota

Curiosa anécdota (que me temía iba a suceder, Dios me perdone por mis pensamientos) que ha sucedido en mi blog dos o tres días atrás.

Friedrich Nietzsche
Resulta que, como tantísimos otros blogueros, tengo instalado en mi blog lo que se llama 'Contador de visitas'. Gracias a esta herramienta puede verse el número de visitas diarias, el total de páginas vistas desde el inicio del blog y, entre otras muchas cosas, desde qué webs o blogs se accede al tuyo. Bien. Pues en los dos o tres últimos días me han llegado visitas desde... ¡tres sitios porno! ¿Cómo es eso -os preguntaréis-? La clave está en el nombre de mi blog (algunos aquí ya estaréis boquiabiertos): 'Sentire cum Ecclesia'. Para más señas no es el 'sentire' ni tampoco el 'Ecclesia' el concepto que mis tres ávidos sexoadictos habían escrito desde su pegajoso teclado. No. Es el cum, señores, lo que ellos buscaban. Esas tres letras ¡Ah! Me encantaría haber visto su cara, esa espera babosa, esos ojos ya saltones (tanto que hubiera que meterlos de nuevo en sus cuencas con un calzador de zapatero), mientras se cargaba, poco a poco, ante su madorosa frente... ¡un blog de Teología católica! Y ellos rabiando con penoso gimoteo... O quizá no. Quizá el crucifijo que aparece arriba a la derecha, el lugar más caro del marketing, como todo publicista sabrá, quizá ese crucifijo velazquiano les conmoviera. Nunca se sabe... Pero ya van tres. Con uno solo que se detuviese a leer algo, una línea, me daría por satisfecho, cerraría el blog y entonaría mi Nunc dimittis personal. ¿Y el famoso cum? No, no lo traduciré ni aquí ni ahora. Bueno, del latín sí -significa 'con'-, mas no del inglés. Qué cosas tiene la vida, las palabras y los deseos, hasta los malos, a veces nos llevan por donde ni imaginábamos. Y es que tenía razón Nietzsche cuando afirmó -en El crepúsculo de los ídolos, si no me falla la memoria-:"Temo que no nos libraremos de Dios en tanto sigamos creyendo en la Gramática". Cómo se reían algunos de mis alumnos de segundo de Bachillerato cuando les explicaba el contenido de esta sentencia... Ojalá entonces hubiera tenido esta anécdota a mano.

Eso es todo. Por una vez, y sin que sirva de precedente, me declaro nietzscheano.

1 comentario:

  1. Gracias a ti Daniel, y qué va, de dogmático nada, no te preocupes. Seguimos en contacto. Un abrazo fuerte.
    In Christo +

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