miércoles, 10 de marzo de 2010

La palma de la victoria: Dominica in palmis de Passione Domini

El Directorio sobre la piedad popular y la liturgia, de lectura obligada y que, tristemente, ni siquiera han leído muchos curas (conversaciones que uno tiene), dice esto entre otras cosas, sobre el Domingo de Ramos:
-"La Semana Santa comienza con el Domingo de Ramos de la Pasión del Señor, que comprende a la vez el triunfo real de Cristo y el anuncio de la Pasión"
-"La palma y el ramo de olivo se conservan, ante todo, como un testimonio de la fe en Cristo, rey mesiánico, y en su victoria pascual".
La primera frase es, a su vez, cita literal del número27 de otro documento fundamental, la Carta circular sobre la preparación y celebración de las fiestas pascuales, del 16 de enero de 1998, elaborada por la Congregación para el Culto Divino.

En el Domingo de Ramos ya está contenido lo que se celebrará en el Santo Triduo, pues en él se celebran  a la vez el anuncio de la Pasión y su triunfo real que se manifiesta en la Resurrección. Por otra parte, el olivo o la palma no son signos de superstición para atraer la suerte o la ventura (aunque a veces algunos los empleen así y así lo vendan los gitanos). Es la fe en la Resurrección de Cristo la que se manifiesta con alegría en el "carácter festivo y popular" de la procesión, como dice el Directorio mencionado. Son signos estos ramos, que se reciben para dar testimonio de la fe en Cristo, que está victorioso y resucitado, lo que nos atestigua que:
"La vida vencerá: ésta es para nosotros una esperanza segura. Sí, la vida vencerá, puesto que la verdad, el bien, la alegría y el progreso están de parte de la vida. Y de parte de la vida está también Dios, que ama la vida y la da con generosidad" [1].
Por otra parte está la curiosa figura del burro en el que fue montado Jesús (Mt 21, 1-9; Mc 11, 1-10; Lc19 28-38; Jn 12, 15). Para empezar, no es signo de humildad en el sentido en el que algunos lo exponen: 'Fijaos que humilde nuestro Señor, que siendo Rey aceptó ir montado en un borriquillo'. Es muy piadoso esto, pero no tiene nada que ver con la raíz escriturística del gesto, que hace referencia a la profecía de Zacarías (Za 9, 9s). Es un gesto de humildad, pero no en el sentido pseudopiadoso señalado, sino en el sentido de renuncia al boato de los reyes históricos de Israel (cf. Jr 17, 25; 22, 4) y de enlace con los anawin de quienes habla Sofonías (So 2, 3; 3, 12). De hecho, el burro o el asno no es no un medio de transporte de indigentes sino la antigua montura de los príncipes, como puede leerse en Gn 49, 11; Jc 5, 10; 10, 4; 12, 14; o véase el contraste entre lo dicho en 1 R 1, 5 con la montura de David en 1 R 1, 38. Por su parte, José Mª Pemán señala que en el libro de los Números puede encontrase que en Palestina el asno era cabalgadura de personajes notables, véase Nm 22, 21, donde en la edición de la Biblia de Jerusalén se indica una nota que afirma que el asno era una montura de honor en el segundo milenio a. C. Desde ahí pueden verse paralelos como Jc 5, 10; 10,4; 12, 14. Así, es signo de realeza a la vez que de humildad, pero entendiendo ésta última en el sentido de mansedumbre apuntado por el propio Jesús en Mt 11, 28-30. Respecto al detalle de que dos de los discípulos fueron mandados por Jesús desde el Monte de los Olivos a Betfagé, véase la profecía de Zacarías 14, 4: "Aquel día se asentarán los pies en el Monte de los Olivos [...]". El Hosanna triunfal es del Salmo 118, 25-26 y las referencias de los que gritaban a Jesús diciendo que "viene de nuestro padre David" son cumplimiento de la profecía de Natán (cf. 2 S 7, 16).

NOTAS

[1] Juan Pablo II, Discurso a los participantes en la VII Asamblea de la Pontificia Academia para la Vida -3 de marzo de 2001- n.3: AAS 93 (2001) 446.

8 comentarios:

  1. Muy interesante tu explicación. Demuestra la importancia de escrutar la palabra a la luz de la trdición de la Iglesia. Es un tesoro escondido que es bueno y edificante que salga a la luz.

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  2. Muchas gracias por el comentario, Alfredo. Esperemos que muchos cristianos 'se aficionen' a esta santa tarea de la 'scrutatio scripturae', siempre, como dices, a la luz de la Tradición, evitando lo de la 'sola Scriptura' de Lutero o la propuesta del libre examen protestante.

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  3. Hola Hermanito!!
    Excelente tu aporte. Exactamente la palma o el olivo,es un signo para mostrar a quienes no creen que soy de Cristo.(para hablar en criollo, como decimos aquí), debemos tomar conciencia de lo que significan cada signo y cada gesto, y hacerlo vida.
    Gracias Dios te lo pague.
    Besitos en tu Alma.

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  4. Sí, signo de pertenencia a Cristo: sería muy hermoso ser enterrado con la palma a un lado y con la Escritura o el Leccionario encima del pecho. Son signos de pertenencia a Él, por tanto signos escatológicos.

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  5. de manera sencilla das explicación de los signos escrituristicos como la palma y el asno en la entrada triunfal a Jesuralen, bien por esa explicación de la semiotica liturgica y biblica.

    Un abrazo en Cristo: Jose I.

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  6. ¿Puede ser, Álvaro, que José Mª Pemán se refiriera al Asna de Balaán, en su mención del libro de los Números? Es un caso un caso singular de profetismo, glosa mi biblia de Jerusalén, al introducir el personaje. Te agradecería si pudieras facilitar más información - si la hubiese - al respecto. Gracias.

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  7. Es cierto como ha dicho nuestro hermano anónimo con la sencillez que has explicado el Domingo de Ramos. Me ha servido de ayuda, ya que si Dios mediante quiere que este Domingo de Ramos coga la palma de la victoria que se ha consciente de lo que con lleva esta palma. Y como a dicho Stella llevarlo hasta hacerlo carne, osea vida, para dar testimonio en esta generación de Cristo.

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  8. Piero, ya he modificado el artículo incluyendo la cita de Nm 22, 21 acerca del asna de Balaán y sus paralelos con el libro de los Jueces. Muchas gracias por tu aportación.

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